El mundo está al borde de una transformación energética, impulsada por las células solares de perovskita (PSC), una tecnología fotovoltaica de última generación que promete mayor eficiencia, menores costos y una flexibilidad sin precedentes. Sumado a la audaz visión de Elon Musk para un futuro sostenible, el escenario está preparado para una revolución de energía limpia que podría redefinir la forma en que producimos y consumimos electricidad.