Los detectores directos de rayos X son cada vez más importantes en el diagnóstico médico gracias a su alta resolución energética y a su integración en sistemas. En los últimos años, las perovskitas de haluros libres de metal (MFP) han cobrado relevancia por su capacidad de ajuste estructural y biocompatibilidad. Sin embargo, los dispositivos existentes suelen requerir altos voltajes de operación para optimizar la utilización de portadores, lo que puede causar daños en los cristales y migración de iones, lo que limita sus aplicaciones.