Por qué el trazado láser triunfa en la producción de perovskita
Precisión y control de procesos inigualables
La tecnología de rayado láser ofrece una precisión micrométrica, crucial para la fabricación de células solares de perovskita. Los sistemas de Lecheng alcanzan anchos de línea de rayado de 20-50 μm con una precisión posicional de ±5 μm, lo que permite una precisa formación de patrones P1-P3 que define la conectividad eléctrica entre las capas celulares. Esta precisión incide directamente en la eficiencia del módulo al minimizar las zonas muertas (las áreas inactivas entre las regiones celulares activas). Los métodos tradicionales de rayado mecánico tienen dificultades para mantener un control constante de la profundidad, lo que a menudo daña las frágiles capas de perovskita o los recubrimientos TCO subyacentes. Por el contrario, los sistemas láser de Lecheng utilizan seguimiento del enfoque en tiempo real y gestión térmica para mantener una profundidad de ablación óptima, reduciendo a la vez las zonas afectadas por el calor a menos de 1 μm. Este nivel de control permite la interconexión en serie de subceldas con mínimas pérdidas de eficiencia, lo que hace que el rayado láser sea esencial para lograr módulos de perovskita de alto rendimiento.

Escalabilidad y eficiencia de fabricación
La naturaleza sin contacto del trazado láser permite un procesamiento de alta velocidad, esencial para la producción en masa. Los sistemas multihaz de Lecheng pueden procesar simultáneamente hasta 24 líneas de trazado a velocidades superiores a 1000 mm/s, superando considerablemente las alternativas mecánicas. Esta escalabilidad es especialmente valiosa para la producción de perovskita rollo a rollo sobre sustratos flexibles, donde los sistemas de Lecheng mantienen velocidades de procesamiento de 1,5 m/min al manipular materiales de 500 mm de ancho. La compatibilidad de la tecnología con las líneas de producción automatizadas reduce la intervención manual, y los equipos de Lecheng alcanzan un tiempo de actividad superior al 95 % en funcionamiento continuo. Además, los sistemas láser requieren consumibles mínimos en comparación con las herramientas de trazado mecánicas, que requieren reemplazo frecuente, lo que reduce los costos operativos en aproximadamente un 30 % y mantiene una calidad constante durante toda la producción.

Versatilidad y compatibilidad de materiales
El trazado láser se adapta a diversas arquitecturas de perovskita y apilamientos de capas sin necesidad de modificar el hardware. Los sistemas de Lecheng pueden configurarse con diferentes fuentes láser (IR, verde, UV) para procesar de forma óptima diversos materiales, desde recubrimientos TCO hasta electrodos metálicos. Esta flexibilidad permite a los fabricantes iterar rápidamente en los diseños de celdas, una ventaja crucial en el cambiante panorama de la tecnología de perovskita. La tecnología también posibilita procesos innovadores como el seguimiento de trayectorias, donde los patrones P2 y P3 se adaptan automáticamente a cualquier irregularidad en las líneas P1, reduciendo las zonas muertas hasta en un 30 %. Esta adaptabilidad se extiende a diferentes tipos de sustratos, desde vidrio rígido hasta polímeros flexibles, lo que convierte al trazado láser en la única tecnología capaz de soportar los paradigmas de fabricación de perovskita actuales y futuros.

El rayado láser surge como la solución definitiva para la producción de perovskita al combinar precisión incomparable, escalabilidad de fabricación y flexibilidad de proceso, posicionando la tecnología de Lecheng a la vanguardia de la transición de la industria solar hacia la energía fotovoltaica de próxima generación.



















































